Querétaro.- El gobernador Francisco Domínguez Servién encabezó la ceremonia luctuosa en la que se honró la memoria de los policías estatales, el Comandante Apolinar Camacho Martínez y el Oficial Daniel Alberto Herrera García, acaecidos en el cumplimiento de su deber.
“Estamos aquí para rendir tributo a dos hombres cuyo honor reside en haber defendido la paz de Querétaro (…) Ambos fieles seguidores del lema de PoEs que dicta: Mi vida y mi arma al servicio de Querétaro”, señaló el mandatario en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

Puntualizó ante los dolientes que su sacrificio no ha sido en vano, pues dieron fuerza a las Instituciones del Estado, fortalecieron el Estado de Derecho, dejan un mejor Querétaro y serán recordados por siempre como orgullo queretano.

Acompañado del Secretario de Seguridad Ciudadana, Juan Marcos Granados Torres; del Secretario General de Gobierno, Juan Martín Granados Torres; del Fiscal General del Estado, Alejandro Echeverría Cornejo; y del presidente de la Mesa Directiva del Congreso local, Antonio Zapata Guerrero, el mandatario lamentó profundamente su muerte, pero celebró su valor ejemplar y sus acciones heroicas.
“Tan grande es la vocación de servicio de algunos hombres por su tierra y por su gente, que no dudan en arriesgar su propia vida con tal de brindar seguridad y tranquilidad a la sociedad a la que sirven”, indicó.

Refrendó que los deudos recibirán todo el apoyo de su administración “sin cortapisas” y dio a conocer que Apolinar Camacho estaba a punto de jubilarse, por lo que hará todas las diligencias necesarias, incluida una propuesta al Congreso Local, para que el trámite siga su curso.

Asimismo, hizo votos por la pronta recuperación de los oficiales heridos.

Domínguez Servién invitó a los presentes a exaltar la memoria de estos servidores públicos ejemplares, que cayeron defendiendo Querétaro, de manera que su memoria fortalezca siempre lo que somos: Un estado de paz donde se respeta la ley.
A nombre de sus compañeros de corporación, el comandante Ernesto Perusquía Pérez exaltó la valentía de quienes consideró “héroes anónimos” que sin esperar nada a cambio ofrendaron su vida y dejan como legado un Querétaro más seguro para todos.